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jueves, 9 de octubre de 2025

"¿PARA QUÉ LO QUIERES?" Parte 1.


 
A medida que una se hace mayor toma conciencia de cómo el PATRIARCADO afecta nuestras vidas, de manera invisible, pero profunda. Deja un poso espeso, viscoso, difícil de detectar y de eliminar. Lo deja en la educación, en la política, en la salud, en las relaciones, en el lenguaje, etc.
 Tomamos consciencia  mientras vamos sumando experiencias desde la niñez, aquellas que te suceden sólo por el mero hecho de ser MUJER. Las palabras educan y nos construyen, nos dan mucha información sobre cómo somos consideradas, por suerte las lenguas tienen la capacidad de evolucionar con la sociedad. No hace mucho tiempo se usaba la palabra "vaciar" para referirse a la extracción del útero con o sin los ovarios.

Definición de VACIAR, según la RAE:

1. Dejar (algo) vacío o sin contenido. 
2. Sacar de un recipiente (su contenido). 
3. Dejar (algo) hueco. 

"¿Para qué lo quieres?", 2024. Bordado sobre organza.
Montse Vinagre Amado.

Me detectaron un mioma (tumor BENIGNO y no canceroso) por casualidad, y midieron su crecimiento hasta que el protocolo dijo que debía ser extirpado el útero. Desde entonces he escuchado un sinfín de opiniones y preguntas de las que no doy crédito, de entre ellas la que más me sorprendió fue la del título de esta obra: “¿Para qué lo quieres?” , como si ese órgano que me ha acompañado siempre, solo sirviera para tener hijos, como si no ocupara un lugar entre mi vejiga y mi recto, sin informarme de efectos secundarios como puede ser el prolapso, entre otros, como si anularan toda su importancia, y por supuesto, ignorando que se trata de un órgano totalmente sano.  Esta experiencia y mi encuentro con el sistema sanitario, me llevó a indagar sobre los órganos femeninos, sobre la medicina y el género, y repasando a Nuria Varela en su libro “Feminismo para principiantes” (1) no me costó encontrar información valiosa acerca de este tema, que cito a continuación.

“Otra práctica que los autores del informe (SESPAS 2004) califican de tener dudosa base científica es la extirpación de los órganos reproductivos femeninos. La extirpación total o parcial del útero así como de los ovarios se realizó durante décadas para solucionar epilepsias y enfermedades de los nervios y falsos problemas psicológicos como la histeria (2) . Se presumía que cualquier problema psicológico podía ser curado o controlado mediante su eliminación. Actualmente, según el informe SESPAS 2004, la mayoría de las histerectomías -extirpación total o parcial del útero- se realizan debido a enfermedades benignas y son más frecuentes en centros privados. En España, aproximadamente el 60 % de estas intervenciones se realizan por enfermedades benignas. Pero el 37% de las mujeres histerectomizadas tuvieron que ser tratadas por depresión después de la operación. (...)

Junto a la extirpación del útero también se extirpaban los ovarios, sobre todo en mujeres en edad de menopausia. Esta práctica frecuente (limpieza o vaciado) no ha sido abandonada por completo porque se presume que los ovarios tienen poca función hormonal después de la menopausia y por que - dicen los especialistas- pueden enfermar con el tiempo. La realidad es que no se conocen con precisión las consecuencias hormonales de estas operaciones a largo plazo. “







1. Feminismo para principiantes, 2018. Penguin Random House Grupo Editorial. Nuria VARELA. 

2. Etimológicamente el término HISTERIA proviene de la palabra griega Hysteron que significa útero. El registro más antiguo de histeria se remonta a 1900 a.C., cuando los egipcios registraron anormalidades de comportamiento en mujeres adultas en papiros médicos. Los egipcios atribuyeron las alteraciones del comportamiento a un útero que se había desplazado de su lugar, por lo tanto, más tarde se denominó histeria a la condición.

#VIOLENCIAGINÉCOLÓGICA

lunes, 17 de agosto de 2020

Carta bordada para Ana Milena


Carta bordada para Ana Milena. 
Hilo bordado sobre algodón. 31x28cm. Julio 2020.

Querida:  "Ana Milena, 
desde mi ventana vi pájaros, 
un chozo, un mirlo llevando gusanos a sus crías, 
vi líneas trazadas en el cielo
por alas que jugueteaban al "pilla-pilla".
Escuché el sonido del HILO al traspasar el TAMBOR,
cerré los ojos y ESCUCHÉ BORDAR.
Mo, Julio, 2020."

Vista posterior.

Conocí por e-mail a Ana Milena González, @gomez_anamilena , una artista plástica y textil colombiana. Esther Pardo nos puso en contacto. Justo antes de la pandemia nos carteamos y Ana Milena me pareció tremendamente generosa y sensible. De un tiempo para aquí agradezco conocer y tener nuevas amigas artistas con las que poder compartir y hablar de los mismos intereses y preocupaciones. Debe ser eso que llaman la tribu. Para mi, como ejemplar introvertida, las relaciones sociales nunca fueron mi fuerte, sumado a mi interés por las artes se dieron las condiciones adecuadas para sentirme un bicho raro.
Ella me mostró su trabajo, en concreto un proyecto precioso sobre sus familiares costureras y bordadoras, y me encantó, no sólo su obra, sino también poder compartir nuestras piezas de un lado al otro del Atlántico sin conocernos. 
Durante la pandemia ella me pidió si me apetecía dibujar o pintar algo sobre un tema que propusieron en En el Taller ( en Facebook En el Taller ); compartir qué veíamos desde nuestras ventanas mientras estuvimos encerradas por tantos días.
Y de a poco me puse a bordar lo que yo ví. Lo cierto es que durante mi encierro vi tantísimos pájaros volar tan cerca, en su mayoría aviones y algunas golondrinas. A primera y última hora del día acostumbran a volar bajo, cerca de nuestra terraza, comiéndose todos los mosquitos que encuentran. Un espectáculo que no paré de registrar en cámara lenta. 
El encierro cesó y llegó la "nueva" normalidad a España. Yo seguí bordando lentamente hasta que la pieza llegó a su fin. Aquí os dejo algunos detalles.









 

lunes, 20 de mayo de 2013

Omayra



Esta es una imagen que marcó mi infancia y la de muchas otras personas de mi generación. Durante tres días vimos en directo cómo esta niña colombiana, Omayra, agonizaba en el fango mientras nadie pudo hacer nada por ella, ni los fotógrafos ni los cámaras que nos aportaron este penoso recuerdo.  Mientras, paradójicamente, tres rombos censuraban en televisión imágenes llamadas pornográficas, eróticas o de terror. 

Pornografia; 
1. f. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas.

sábado, 5 de enero de 2013